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Morfeo y mis secretos

Quiero contarte mis secretos

esos que nadie debe saber

y no encuentro mejor modo

que escribirlos en papel

La luna está de acuerdo

no ha puesto ningún reparo

y ya sabes  que es muy celosa

me quiere siempre a su lado

Pero de repente aparece Morfeo

y sin preguntarme me lleva con él

quizás lo ha mandado la luna

por temor a llegarme a perder

Ya me extrañaba que aceptara

y estuviera de acuerdo esta vez

no me deja ni a sol ni a sombra

con ella siempre me quiere tener.

Categorías:Poema

Noches de luna llena

Aquí estoy esperando tu señal

me he convertido en ángel

para llegar a tu lado

y ni siquiera sé volar

Baja tú por esta vez

no te hagas suplicar

envuélveme con tu brillo

y llévame al más allá

Si esta noche vienes a mí

y me conviertes en tu estrella preferida

aprenderé a volar rápidamente

para estar siempre en tu vida.

Categorías:Poema

La mejor rosa

Te regalé la mejor rosa de mi jardín

Con todo mi amor la corté para ti

Y tú en un momento de ofuscación

Me la clavaste en el corazón.

Categorías:Poema

Aquarela

No quiero dejar de recordarte,
pero tu indiferencia me impulsa a hacerlo.
Tu imagen la cual sentí grabada con fuego,
se esta desvaneciendo
igual que una acuarela lanzada al agua
veo tu imagen borrosa
arrancándose punto a punto
para llegar a ser solo un conjunto de trazos
Lentamente los colores se disuelven
y al sumergirme en el agua para apreciar esperaba
ver el agua manchada
pero solamente conseguí
que todo mi lo que me rodea se llene de ti.
Confío en encontrar mi felicidad
y en desgastar todas las barreras que me alejaban de ti
que llegue el tiempo indicado para ofrecerte
que caminemos ese sendero juntos
aunque sean unos instantes poder reír
sostener tu mano y hacer el momento un infinito.
Por el ahora guardare ese lienzo marchito
para poder pintar una historia contigo.

Categorías:Poema

Orgullo

 

Si supiera que te podría tener aquí en la tierra

Y volver a comenzar de nuevo

Lo que un día nuestro orgullo se llevó

No dudaría en arrancarme las alas.

Categorías:Poema

Escarabajos dorados en la calle Huertas. Anne Fatosme.

14 Noviembre 2009 annefatosme Dejar un comentario

 

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Jan Fabre

 Como todos los martes, a las doce en punto, María introduce la llave en la cerradura de la puerta de su estudio. Al entrar en la habitación bañada por la luz que cae a raudales por el techo de cristal, su corazón se expande desafiando los límites de la caja torácica.

 Deja caer el bolso al suelo. Tras unas breves sacudidas, los zapatos de tacón siguen el mismo camino. Conforme va avanzando en la buhardilla, tibia de sol, María se va despojando de capas de ropa hasta quedarse desnuda. Libre de trabas se acerca al sarcófago, translúcido y siempre alumbrado, situado en medio de la habitación. Levanta la tapa de cristal  y  con una pinza larga extrae un escarabajo, escogido al azar, entre la masa azul verdosa que pulula, se enreda, copula, naufraga y renace, babosa, rodeada de rigidez mineral. Lo deposita en un bote de vidrio, colgado del caballete a la altura de los ojos, y cierra la tapa de aumento. La cara pegada al envase observa las alas delanteras, duras como escudos. De la repisa,  coge un pincel con delicadeza, lo sujeta entre el pulgar y el índice apoyándolo sobre el dedo corazón. Lo carga  de oleo azul turquesa y pinta una armadura sobre el lienzo en blanco. Se fija en las antenas en perpetuo movimiento, en las mandíbulas desmesuradas, abriéndose, cerrándose, abriéndose, cerrándose, con mecanismo de coronas dentadas. Dibuja una máscara de samurái  devorada por una boca, redonda y negra, carente de ojos y erizada de pinchos. María trabaja con precisión de orfebre. La tarde se va extinguiendo tiñendo la habitación de azul tinta. Con gesto litúrgico  enciende enormes cirios, comprados en una tienda de objetos sacros. Observa su trabajo invadido por las sombras. Levanta la vista y contempla las paredes donde cuelgan decenas de cuadros de escarabajos azul turquesa relamidos por la luz fluctuante de las velas y la del sarcófago,  movediza y rampante.

María desenrosca la tapa  del bote de cristal. El  escarabajo asfixiado, yace boca arriba. Las patas se agitan  frenéticas, braceando baba. Con mano de estatua le da la vuelta al caparazón y lo coge por las puntas de las alas erectas. Abre el sarcófago, se agacha y lo suelta. Promulgada sacerdotisa de los escarabajos, hunde los brazos en la masa movediza  y siente con delectación un cosquilleo alado  subir por sus brazos irisados y deslizarse por la crisálida de su cuerpo.

Categorías:Relato

Una rosa herida

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Estoy sentada delante del ordenador

Este aparato que hace que me acerque a ti

En el cual desnudo mis sentimientos

Sin pudor, tan solo un simple lamento

Escribo arañando letras a mi corazón

Que brotan de una rosa herida

Sé que quizás no las leas jamás

Porqué nunca me perdonarás

Yo ya te he perdonado hace tiempo

Todo lo que te dije, lo lamento

Pero me encontré sola y desamparada

En el momento que más te necesitaba

Pero con el tiempo todo se pone en su sitio

Espero que ese día llegues a comprenderme

Me queda la libertad de mis pensamientos

En el cual tú siempre estarás presente.

Categorías:Poema

Poemas aditivos

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Me gustan los hombres que escriben poemas

Que fabulan e inventas historias de amor

En sus escritos lanzan dardos aditivos

Que siempre alcanzan sus objetivos

Algunas veces me dan en el corazón

Otras veces solo me hieren la razón

Me envuelven en una dulce locura

Me llenan de besos y falsa ternura

No hago nada para apartarme de ellos

Soy presa de sus engaños y juegos

Pero no seré yo quién les culpe de nada

Yo me defiendo de la misma manera

Invento y fabulo lo mismo que ellos

Enveneno mis versos con pasión y fuego

Y dan en el blanco en su justo momento

Los poemas no pertenecen a nadie

Simplemente nos adueñamos de ellos.

Categorías:Poema

Tú eres mi adicción

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Tú eres mi droga y mi deseo

Te has metido en mis venas lentamente

Hasta llegar a mi frágil corazón

Eres mi adicción prohibida

Eres el río de mi vida

En el navegan mis pasiones

En el se calma mi fuego

He de apartarte de mi vida

Pero es más fuerte mi adicción

No hay antídoto que la cure

No quiero curarme de tu amor.

Categorías:Poema

Elucubraciones veraniegas. Anne Fatosme

 

Fermanville

Atrás queda la lluvia.

Delante, un pie jugueteando en un charco.

Cinco dedos en abanico,

 peana resbaladiza de un cuerpo

 de mujer, fijada en la espera

de una mañana clara.

Los días se  escapan,

hierbas horizontales

 acariciadas  por la velocidad,

de un coche descapotable.

 Bocanadas de aire tamizadas

 a la sombra de un tamarindo,

 luminosas en el hueco de un hombro,

 o negras y estrechas

como  zulo en el país vasco.

 Azul  letal en Marienbad

 o verano gris en Finlandia.

 Cinco instantáneas  superpuestas,

 retocadas con fotoshop.

 Cielo inmenso convergente en un charco,

ojo de pez contaminado por algas microscópicas,

Mediterraneo encogido,

a mis pies.

Categorías:Poema